Nuestro Koh Rong

Decidimos ir a Koh Rong sin ninguna información sobre la isla a parte de alguna recomendación de otros viajeros. Es una islita al sur de Camboya, para llegar allí tomamos un autobús local desde Siem Reap por 11$. Fueron aproximadamente unas 15 horas de viaje, haciendo trasbordo en Phnom Penh (no hay ruta directa) hasta llegar a Sihanoukville, y allí cojimos un ferry de un par de horas que nos llevó a la isla (10$ ida con vuelta abierta).

La primera impresión desde el ferry fue de emoción! Se veía una pequeña isla paraíso: agua cristalina, arena blanca y un pequeño pueblo de tan sólo una calle que te recorres en menos de 5 minutos andando. Unas cuantas guesthouses, algunos bares y varios bungalows es lo que había allí. Sin carreteras y sin asfalto, todo es arena de playa por lo que no usamos calzado ni un solo día. Yabadabadoo!

Koh Rong tiene un ambiente relajao y hippielongui que… para qué engañarnos? ¡Nos encanta!

La mayoría son jóvenes backpackers igual que nosotras, y el resto son locales, todos de lo más buenaonda. Todos mezclados, sin ninguna distinción. Es uno de los pocos lugares dónde es facilísimo encontrar trabajo a cambio de alojamiento y comida, y así ayudar a los locales con el inglés. En todos los negocios había gente extranjera trabajando, y muchos desde hacía ya bastantes meses. Continue Reading →

Sihanoukville

Nuestro destino era la isla de Koh Rong pero llegamos antes a Sihanoukville, ciudad portuaria donde se coge el ferry para llegar a la isla. Como llegamos al atardecer, no nos quedó otra que hacer noche allí.

Desde el primer momento que llegamos nos pareció horrible y estaba llena de basura, aunque decidimos no dejarnos engañar por las primeras apariencias ya que las sensaciones cuando llegas a un sitio nuevo de noche (y cansado) no son las mismas que al despertarte por la mañana con la energía renovada.

Desde la estación de autobuses pillamos un tuk tuk, le indicamos que nos llevara al hostel más asequible que conociera, máximo por 7 dólares la habitación ya que sabíamos que podíamos encontrar por ese precio. Nos dirigimos al hostel y, antes de descargar el equipaje, el conductor nos advirtió que tuviéramos cuidado por la noche en la zona que estábamos (Serendipity) ya que es famosa por los robos y de más. Por lo visto hay mucha delincuencia.

Es una ciudad muy turística y con un movimiento bastante particular. Tiene una zona de backpackers donde se concentran muchos guesthouses para gente joven que son perfectos para conocer gente, sobretodo si viajas solo, aunque también son para no salir del recinto ya que la oferta de actividades es para comer comida western y beber cerveza Angkor hasta rebentar.

También encuentras la otra parte turística y es bastante turbia… Continue Reading →

Siem Reap – Angkor Wat

Llegamos a Siem Reap sobre las 8 de la noche y, como siempre, la estación de autobuses estaba alejada del centro de la ciudad y los conductores de tuk tuks ya nos estaban esperando. Acorraladas en plan película de zombies oootra vez nos tocó regatear el precio del tuk tuk, que al final compartimos con un monje buenorro que olía a flores (karma no nos lo tengas en cuenta… no somos de piedra!!).

Como vamos de felices por la vida, no habíamos ni chequeado alojamiento, así que escojimos el primer guesthouse barato que encontramos. En esta ciudad el precio mínimo por habitación doble con ventilador es de 8 dólares, así que una de esas nos sirvió perfectamente.

Es una ciudad muy turística ya que es un punto importante por estar los templos de Angkor aunque se mezcla perfectamente con la vida local. Puedes encontrar un Hard Rock Café y, justo debajo, un puestito de sopa de noodles caseros por un dólar. Calles de tierra sin asfaltar, el siempre común Night Market y millones de restaurantes con rica comida y muy barata.

Visita a los templos de Angkor (patrimonio de la humanidad desde 1992):

Máximo exponente de la arquitectura Jemer y mayor contrucción religiosa jamás construida. Que emoción!!!!! No pasaron ni unas horas que decidimos ir para allá. Está situado a 8km de la ciudad y puedes ir en tuk tuk o en bicicleta y para visitarlo puedes hacer dos recorridos: el corto y el largo… así de simple. En el corto (18km) ves los templos más importantes y en el largo (37km) lo ves todo. También puedes elegir la cantidad de días según la entrada que escojas: Continue Reading →

Camboya, un país increible detrás de una trágica historia

Camboya era uno de nuestro destinos más esperados. Lleno de paisajes increíbles y gente de lo más hospitalaria, aunque no sólo eso, ya que desgraciadamente tiene una historia trágica que contar y que nos gustaría también compartir.

Este país sufrió el genocidio más importante -en términos porcentuales- de la Historia de la Humanidad tan sólo hace 40 años. Se dice que murieron más personas que en los campos de exterminio nazis, sólo que a nuestra parte del mundo apenas llegó información por cerrarse el país a cal y canto.

El régimen de los Jemeres rojos y su Líder, Pol Pot, exterminaron a un tercio de la población camboyana en 1975 queriendo implantar un régimen de represión y reeducación basado en la vuelta a la edad de piedra. Cualquier ciudadano que no fuera de entorno rural, fue exterminado. Si tenías estudios, empresas o si simplemente llevabas gafas (por lo que se asumía que eras un intelectual), era motivo de asesinato y así fue… durante 4 años el pueblo Camboyano estuvo bajo el régimen del terror, a día de hoy aún se pueden ver las secuelas de este trágico suceso.

Nos llamó mucho la atención que en este país es muy difícil ver a personas ancianas, como mucho, los más mayores tienen 40 años, que son los niños supervivientes a esta masacre; Continue Reading →

La frontera Laos-Camboya

Salimos de Don Det (Laos) en dirección Siem Riep (Camboya) ya agitadas por la mala prensa que tiene ese cruce fronterizo por las estafas y por nuestra experiencia anterior cruzando Tailandia-Laos por tierra. Compramos los billetes de ferry y autocar para todo el trayecto, que ha sido de los más caros que hemos pagado (38$ desde Don Det a Siem Reap).

Salimos a las 8 de la mañana y llegamos las 8 de la tarde. Las carreteras de estos dos países no son de las mejores, hay mucho tramo apenas sin asfaltar con camino de tierra y los transportes son muy ajustados. Todas esas horas, éramos 13 personas (más el equipaje) embutidas en una minivan de 9 plazas.

Superamos el reto del programa “Qué apostamos” en dónde se metían no sé cuántas personas en un seiscientos

Meri iba compartiendo un asiento, culo sudao con culo resudao, con otra viajera e Irene en el maletero con las mochilas -a elección del conductor por ser la más pequeña de estatura- como si fuera un llavero. Encima el aire acondicionado no funcionaba y aquello olía a pan con mantequilla, pero de la podrida. Vaya puto cuadro!

La verdad que lo que fue el paso fronterizo, cero problemas. Sí que es cierto que te intentan sacar unos cuantos dólares como sea, pero nos hicimos las ninjas y todo bien. Lo hacen de dos formas: Una es por medio de una supuesta compañía que, antes de subir al autocar, te cuenta que la frontera es muy corrupta y te van a estafar así que te proponen, por 3 dólares más, que ellos te hacen el trámite al llegar al paso fronterizo. Nosotras no lo hicimos ya que tenías que entregarles el pasaporte y te lo devolvían una vez cruzada la frontera, y la verdad que no nos hizo mucha gracia.

La otra, es un supuesto control médico que no sirve absolutamente para nada, te toman la temperatura con un termómetro que no funciona y te ponen el típico palito en la boca para mirarte la garganta. Te cobran un dólar y te dan un papelito de color amarillo que, al final, te sirve de recordatorio de lo pringao que fuiste por pagar esa estafa!

Al final, nos salió bien la jugada y pagamos justo lo que había que pagar, 3 dólares para salir de Laos y 35 dólares para el visado de un mes en Camboya.